Mi alma estaba en la sombra Cuando se hizo una tenue luz, Se pudo mirar en el espejo Y el espejo eras tú. Tirando de un fino hilo De la maraña de los sentimientos Tejiste un tapiz flamante Con flores por remordimientos. No es dedicación a Venus, No ha pasado cerca el Cupido, Es sólo que pequeño caos Al compartir se ha desvanecido. Y sin embargo, veo que prefieres Mirar contemplativo tu reflejo En el eterno sufrimiento cómo eres, Ensimismado y complejo. No has pensado más allá que un cualquiera Y parecía que sería al revés. No es un reproche, que lo sepas, Íntegramente mía culpa es. Desconfié de mi razonamiento, Dejándome llevar por la mentira De aparente interés por mi persona, Por cosas que pensaba o sentía. Ahora, con mis cartas sobre mesa, Prefiero no pensar en tus motivos. Digamos, es naturaleza De cada uno junto con caminos. Yo soy ingenua y borde, La que da todo o insulta, Depende de quién cruza mi camino. Te lo daría todo...Mea culpa.